Cannes 2015: lo que veremos en el festival

abril 17, 2015

Con toda seguridad la siguiente observación se deba a mi falta de veteranía: durante el turno de preguntas de la presentación de la alineación de las películas a presentar en Cannes, una de las periodistas preguntó a Fremaux por la ausencia del nuevo film de Desplechin, veterano de la Croisette y director de renombre. La respuesta, incómoda, como refrenada, fue la de que el francés ya había estado varias veces por el Festival, y tal vez no era necesario incluirle en una selección con ya demasiados rostros conocidos, hasta llegar al punto de que la Sección Oficial cuenta con 10 directores que ya habían estado anteriormente presentes (una cifra inferior a la del año pasado, pero aún así). Cuando Michel Foucault habló en Vigilar y Castigar del surgimiento de las instituciones penitenciarias contemporáneas, extraía, entre otras cosas, que las técnicas de estas instituciones del castigo se transportaban a la totalidad de la sociedad, generando un sistema cerrado en el que la misma existencia de las cárceles servía como instrumento, como misma excusa, para generar un conocimiento que el mismo sistema necesita para perpetuarse.  Será totalmente falso, pero cuando vi a ese señor titubeando sobre cómo expresarse sobre este asunto había un pequeño resquicio de postura al fondo que se lamentaba de la maquinaria monstruosa que hay montada alrededor del fenómeno más importante del séptimo arte y que perpetúan, perpetuamos todos cada vez que entramos al juego, que es siempre que nos lamentemos por la no incursión de este o aquel director pero también por seguir hablando de Cannes como el eje central sobre el que se vertebra el resto de cultura cinéfila. Que finalmente la película de Desplechin haya entrado en la muestra de Directors’ Fortnight, no parece sino confirmar esta opresión.

Puede que el valor de la teoría foucaltiana sobre el poder sea puramente relativa y aplicable a no todas las parcelas de la realidad, pero después de llevar unos años escuchando a los mismos grupos que participan del universo Cannes haciéndole siempre la misma queja  (y cuando los renegados caen en la elección de vivir en un mundo de ilusión reconfortante) me pregunto si, en el fondo, hay una puerta de salir. Con lo que también podemos contar es con que la vida es finita, el tiempo un bien preciado y que una buena parte de los directores que acaban yendo al Festival son grandísimos creadores. No será el mejor lineup de la historia (hay algunas ausencias que a mí particularmente me duelen y también faltan de conocerse las propuestas que se harán desde las secciones de Semaine de la Critique y Quinzaine des Réalizateurs), pero desde ya mismo hay directores imprescindibles, propuestas interesantes y lo que se intuye podrán ser gratas sorpresas. Desde este blog cubriremos del 13 al 24 de mayo la 68ª Edición del Festival de Cannes, y no podemos estar más contentos. Aquí una pequeña introducción de las obras en las que más interés, a priori, tenemos:

Un Certain Regard:

Lo primero a señalar de la sección es que de momento conocemos sólo 14 de las entre 17 y18 propuestas que se espera proyecten finalmente y que 4 películas son suficientes para que haya aún en ellas grandes sorpresas, pero ya podemos ir haciendo planes, aunque nada (o casi nada) sabemos de la mayoría de directores y directoras seleccionados. David Pablos, Oh Seung-Uk, Ida Panahandeh, Grímur Hákonarson… todos ellos tienen aún un perfil bajo fuera de sus fronteras (más aún para los espectadores españoles), con lo que aún no hay rumores de qué puede ser un acierto y qué no. Esta es, probablemente, la mejor de las noticias que podían darnos.

Lo que sí conocemos la filmografía de Corneliu Porumboiu y Radu Muntean, los rumanos que ya habían estado en la misma sección en Cannes y que nos dieron Politist, adjectiv y Martes, después de Navidad respectivamente. Porumboiu gusta de (modestos) juegos expresivos, ideas constructivistas y retorcido humor, presentará The Treasure, sobre las muchas aventuras que vivirán dos hombres en su búsqueda de un tesoro. El naturalista Radu Muntean, otra de las figuras centrales de la llamada nueva ola rumana, se ha sumergido anteriormente en las reivindicaciones políticas y también en dos ocasiones en las profundidades de nuestras costumbres afectivas. Pero ahora en One Floor Below cambia de escenario para, sin perder las intrigas de complejidad psicológica, hablar de las diferentes respuestas de dos miembros de una comunidad de vecinos en la que un tercer inquilino ha cometido un asesinato.

La presencia francesa en Un Certain Regard será a cargo de Alice Winocour, la directora del drama costumbrista y softcore Augustine y que presentaría Maryland, presumiblemente también tocando el tema del erotismo malsano. También estará Laurent Lariviere, debutando en el largo con I am a Soldier, sobre una joven que tendrá que trabajar con su tío, un traficante de perros de Europa del Este, y que logrará ganarse el respeto de esta peligrosa comunidad. En al menos dos de sus cortos lo imaginario se mezcla con la realidad, en la que existen presencias malignas que tiran de sus protagonistas.

También es fácil confiarse en Kiyoshi Kurosawa, el reconocido director de Pulse y Cure (también de Toyko Sonata) y que presentará otro filme de género llamado Journey to the Shore y en el que lo paranormal se materializará cuando el marido de la protagonista retorne al hogar después de que este desapareciese misteriosamente en el mar tres años atrás. La pareja viajará por la zona mientras ella le irá presentando a todas las personas a las que ha conocido en su tiempo de ausencia.

Por último, mencionar que puede ser interesante lo que presente el italo-americano Roberto Minervini, quien ya había estado en la Sección Oficial (aunque fuera de concurso) y que aportará el mockumentary The Other Side. Parece que este año habrá muy pocas propuestas en el terreno documental y por eso toda hibridación entre géneros será por sí misma bien recibida.

Sección Oficial:

Hou Hsiao-Hsien, Todd Haynes y Gus Van Sant. Tres nombres que vuelven a la selección después de una larga ausencia, a saber: 8 años para los dos primeros y 4 para el último, sin pasar por La Croisette, y también estarán los más asiduos Nanni Moretti, Paolo Sorrentino, Jia Zhang-Ke e Hirokazu Kore-Eda. Y aunque todos ellos son grandes apuestas, tal vez nos quedemos con la muy esperada The Assassin de Hou, quien se pasa al cine de artes marciales cambiando el registro al que nos tiene acostumbrados (aunque en realidad, puede que esto sea sólo en apariencia).

Mucho interés hay también ante lo nuevo del francés detrás de Un Profeta y De Óxido y Hueso. En Dheepan, Jaques Audiard presenta la historia de un refugiado político tamil de Sri Lanka e interpretado por un actor desconocido (fórmula que ya le funcionó en Un Profeta) que acaba trabajando como cuidador social y relacionándose con los habitantes de una banlieue parisina. Seguramente volvamos a ver ese choque entre culturas que particulariza sus trabajos, más si, como sabemos, está libremente basado en las Cartas Persas de Montesquieu. El compañero de escritura de Audiard será Thomas Bidegain, quien ya había colaborado en los guiones de sus obras, pero también en el de la película Loving cordura de Joachim Lafosse y en el de San Lorenzo de Bertrand Bonello.

Joachin Trier y Yorgos Lanthimos serán los que, por su mera incursión en la Sección Oficial, optarán a dar el salto como directores a consolidarse entre los grandes, aunque su graduación dependa, por supuesto, del resultado de lo que presenten. El noruego Trier ya consiguió entrar en la sección Un Certain Regard en 2011 con Oslo, 31 de Agosto, y el griego Lanthimos en 2008 con Canino, pero ahora estarán frente a frente con los grandes titanes, y en ambos casos con obras en las que se han pasado al rodaje en inglés y al casting internacional y de alto nivel. La de Joachin Trier, Louder Than Bombs (sí, como el álbum de The Smiths), será un drama familiar sobre el retelling y la huella producida por un trauma del pasado. Lanthimos por su parte, se mete a una dramedia romántica de ciencia ficción ambientado en un futuro distópico en el que encontrar pareja es una cuestión de vida o muerte, ya que “si fracasan en su misión, son transformados en un animal a su elección y abandonados a su suerte en El Bosque”. La película se llama The Lobster y sale John C. Reilly y hay muchísimas posibilidades de que sea un precioso disparate.

Matteo Garrone ha ganado ya dos veces el Gran Premio de la crítica por sus anteriores películas, Gomorra y Reality. Su estilo, que en realidad nunca se ha separado demasiado de lo mágico y fabuloso, se radicaliza ahora en The Tale of Tales al adaptar los cuentos del Pentamerón de Giambattista Basile, el napolitano autor del siglo XVII que influiría en la obra de los hermanos Grimm y Perrault, y en el que nos encontraremos con versiones precoces de las fábulas de Rapunzel, Hanser y Gretel, la Bella Durmiente y más. Todo esto en un entorno de fantasía y horror protagonizado, entre otros, por Salma Hayek y John C. Reilly. Humor por partida doble.

Denis Villeneuve, el director de Prisoners, Maelström y Enemy, estuvo ya en Cannes en 1997 con un fragmento en un filme colaborativo, Cosmos, en la sección Director’s Fortnight, pero es ahora que irrumpe en la Sección Oficial con Sicario, un thriller de guerra contra el narcotráfico que sigue el recorrido de un supuesto plan del FBI de cruzar la frontera con México para ir a matar a un cabecilla del cartel de la droga. El director mismo dice que su obra será un poema muy oscuro. Veremos.

También habrá que darle una oportunidad a Valerie Donzelli, la francesa que nos daría hace unos años la (a mi juicio) no demasiado brillante Declaración de Guerra pero que cuenta con otras tres películas a sus espaldas. Marguerite et Julien es el proyecto con el que entrará a competición, basado en un drama incestuoso y de la realeza y que fue la película que bajo el mismo título intentó realizar sin éxito Truffaut en 1971.

Mentiría si dijese que no tengo ganas de ver Mad Max: Fury Road, a pesar de ser una de esas pocas películas que se podrían ver incluso en provincias y que con toda seguridad estará durante muchas semanas en cartelera, pero hay algo mágico en la posibilidad de ver, el día del estreno y en Cannes, uno de los blockbusters con mejor pinta de los últimos tiempos. Lo mismo no puedo decir de otras proyecciones paralelas a las secciones oficiales, como lo nuevo de Woody Allen o la última película del estudio Pixar y diriga por Pete Docter, Inside Out.

Un último apunte: este año habrá un total de 7 películas dirigidas por mujeres para la suma de 44 títulos presentados por ahora en las secciones mencionadas. Una cuota del 16%. De momento, son dos menos de las que se incluyeron en estas secciones el año pasado.

Actualización

Se incorporaron el pasado 24 de abril los últimos filmes a competición para Oficial y Un Certain Regard, así como lo que quedaba para fuera de competición, y si a esto le sumamos la programación de la Quincena de Realizadores y de la Semana de la Crítica podemos ir ya cerrando el programa de mano de todo lo que nos va a interesar en esta 68ª edición del Festival de Cannes. A lo expuesto anteriormente añadimos:

Michel Franco es una de las dos incorporaciones del último minuto a la sección principal. El mexicano, que gusta en sus películas de crear una experiencia de morbosidad voyeur, estuvo ya en 2009 en Competición con Daniel & Ana y triunfó después en 2012 en la sección Un Certain Regard con su notable Después de Lucía. En Chronic nos presenta otro drama familiar, en este caso una historia sobre un enfermero que ofrece muertes asistidas a pacientes terminales mientras intenta retomar la relación con aquellos seres queridos a los que previamente abandonó.

En Un Certain Regard tenemos a Brillante Mendoza, uno de los cineastas filipinos más visibles del momento, al menos a nivel internacional, y quien ganó en la edición de 2009 el premio a Mejor Director con la tremebunda Kinatay. Para su nueva cinta, de nuevo de temática política, el director le ofrece sus respetos a las víctimas del catastrófico tifón Yolanda, contando la historia de aquellos que sobrevivieron (y de cómo lo hicieron) tras la tormenta.

Y también estará aquí el tailandés Apitchapong Weerasethakul presentando Cemetery Of Splendour. Más fiebres tropicales y visiones perturbadoras para una historia contada en su pueblo natal sobre un ama de casa que cuidará de un soldado con trastornos del sueño que acabará mezclando lo onírico, los fantasmas de la historia y algún romance. En la Croissette estuvieron a favor de su muy singular cine, y le premiaron con la Palma de Oro en 2012 con Tío Boonme Recuerda sus Vidas Pasadas, pero ahora competirá en Un Certain Regard.

Y fuera de competición contaremos con la cinta de Gaspard Noé, Love, con unos pases que se prevén muy complicados (al menos para los de las acreditaciones amarillas) para una película muy esperada y que, como ya dijeron los que la han visto, “le provocará erecciones a los tíos y hará a las chicas llorar”.

Quinzaine des Realisateurs:

Para la Quincena, la sección paralela organizada por la Societé des Réalisateurs Français, hay tres grandes nombres que nos interesan mucho: Philippe Garrel, Miguel Gomes y Takashi Miike. El primero llega con Women’s Shadow, una obra presumiblemente compuesta de nuevas variaciones sobre el tema del amor y de la pérdida del mismo, apoyado en un guión hecho en colaboración con Jean-Claude Carrière y por lo que hemos podido ver empleando la misma perfección plástica a la que el realizador nos tiene acostumbrados. Gomes, por su parte, bate el récord de duración con su película de seis horas, Arabian Nights, basada en los cuentos de Las Mil y Una Noches. Durante el Festival su exhibición se dividirá en tres volúmenes, uno para cada parte del tríptico que el título conforma, y se ha vendido como una reflexión política sobre el Portugal actual desde la óptica de una Scherezade moderna. Yakuzas y vampiros para el amo del bizarro Takashi Miike, que se queda fuera de competición y parece ofrecer una película nicho de género y sin pretensiones. Pero bueno, en el tráiler de The Great War of the Underworld hay un señor disfrazado de un Pokèmon amarillo que pega hostias y vuela, y si esto no nos consigue descontaminar un poco de las propuestas menos deshinibidas del festival, nada lo hará.

Son menos conocidos, pero aun así relevantes, las películas de Jeremy Saulnier y Ciro Guerra, el primero siendo el estadounidense a los mandos del recientemente estrenado filme de venganza Blue Ruin y el segundo uno de los directores colombianos más queridos de su país por Los Viajes del Viento, que triunfó hace años en Un Certain Regard. El colombiano se mete para El Abrazo de la Serpiente en el Amazonas, a uno real pero también imaginario. Allí ha grabado en blanco y negro y con la colaboración con las distintas comunidades del Vaupés lo que parece una rendición de respeto a la cultura indigenista. Saulnier, después de ganarse el premio FIPRESCI con Blue Ruin en esta misma sección en 2013, ofrece ahora un nuevo thriller en el que pelearán punks contra skinheads.

Las sorpresas de la competición podrían darlas un francés, una francoturca y un sueco. Thomas Bidegain debuta con Les Cowboys tras las cámaras, pero lleva varios años trabajando de guionista para Jacques Audiard, y también firmó el folleto de la reciente Saint Laurent, de Bertrand Bonello. Deniz Gamze Ergüven ofrecerá Mustang, el relato de iniciación de una de las cinco hermanas de una familia rural, con un guión coescrito junto a Alice Winocour y que cargará las tintas sobre la dicotomía entre religión y secularismo. No hemos podido hacernos con Tales of Virtue, su largo de 2012 también coescrito con Winocour, pero su corto de 2006 Une Goutte D’eau, igualmente sobre el conflicto de la emancipación femenina bajo la identidad musulmana, ya apuntaba maneras. También puede ser una pequeña revelación, aunque en este caso con una temática completamente opuesta, Magnus von Horn, quien en sus anteriores trabajos parece estar muy interesado por la naturaleza profundamente oscura e insana de los celos y el desamor.  Su debut en el largo será The Here After, sobre un nuevo comienzo en limpio de un adolescente que acaba de salir de un centro de menores, pero para el que, por desgracia, la pequeña localidad de la que proviene no parece haber olvidado sus crímenes. Y la incomprensión, dicen, dará paso a que aflore en el joven la agresividad de nuevo.

El broche final de la sección lo pondrá Dope, de Rick Famuyiwa, y con la que esperamos pasar un buen rato a cargo de unos adolescentes californianos geeks y amantes del hip hop noventero, pero preocupados por sus acciones recientes de acabar envueltos en el mundo de la droga de la ciudad estadounidense. No parece la cuadratura del círculo, pero este chicle visual proyecta un cool descerebrado con papeletas para convencer.

Semaine de la Critique:

Nos interesa todo lo que hemos podido ver de la Semana de la Crítica de este año, esa sección que sirve de lanzadera de talentos emergentes preocupándose de exhibir sólo los primeros o segundos largos de sus creadores y creadoras (por cierto, este año no hay en competición representación femenina), pero es posible que de haber unos filmes que brillen especialmente sean los siguientes:

Empezamos por Santiago Mitre, el director más conocido de los seleccionados para la sección y que vuelve a tratar en su nueva película las dificultades a las que se enfrentan ciertos individuos concienciados por mantenerse dentro de un discurso político coherente. El argentino, después de darse a conocer internacionalmente con El Estudiante, se presenta este año en Cannes con Paulina, un remake de la película La Patota dirigida por Daniel Tinayre en 1960, sobre una abogada que se desvincula del trabajo judicial para dedicarse al trabajo social en el barrio de una pequeña ciudad.

Muy buenas vibraciones nos trasmite también el tráiler de Krisha, del estadounidense Trey Edward Shults que conquistó al jurado y a la audiencia de la última edición del festival SXSW. Basado en un corto homónimo anterior de este director que debuta en el largo, Krisha parece un trabajo de autoexploración familiar en el que abuela, madre e hijo, el propio director, participan de una ficción (que puede no serlo tanto) sobre los problemas derivados de la drogadicción y el comportamiento dominado por la ira.

Thomas Bidegain también se cuela en la Semaine de la Critique, pero coescribiendo la historia de Ni le Ciel ni La Terre, debut de Clément Cogitore rodado en Afganistán y sobre un equipo militar de la zona fronteriza con Pakistán en la que, tras una misión de vigilancia fallida, pierden el control para ver después cómo los soldados empiezan a desaparecer misteriosamente. En algunos de sus anteriores cortos el francés ya ha incorporado disrupciones metafísicas en la vida de sus protagonistas, pero en teoría esta vez dejará de un lado el estilo narrativo para dejar paso a un tratamiento más teatral.

Y de la zona de Guerra de Afganistán nos trasladamos un poco más allá, a la Franja de Gaza, en la que las clientas de un salón de belleza son interrumpidas en su rutina por unos tiroteos lejanos. Los miembros de una familia de la mafia han robado el león del zoológico de la ciudad, y Hamas ha decidido que es hora de saldar viejas cuentas con el clan. Mientras esto ocurre, las del salón de belleza se encuentran encerradas, y empiezan a desmoronarse. Esta es la sinopsis de Degradé, la película de los jóvenes palestinos Tarzan y Arab Nasser que está basada en hechos reales. Los hermanos, que parecen un dúo bien curioso, han realizado ya varios cortos en la franja, que dicen es ahora mismo un set de rodaje natural que funciona genial por sí mismo frente a la cámara. Veremos qué tal, ésta película y todas las demás, a partir de este mismo miércoles. ¿Estás listo para la aventura cannoise?

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