Mochila de verano II

agosto 11, 2015

De acuerdo. Es más tarde que pronto. Aceptamos nuestra parte de culpa, pero seamos positivos: todavía queda casi la mitad del verano, así que no seas así y acepta que, aunque ya hayamos gastado nuestro período vacacional (o quizás precisamente por eso), hay tiempo de sobra para enfrentarnos a todas estas propuestas estivales de las que, casi seguro, alguna te convencerá.

The Look of Silence: aunque no soy la mayor de las defensoras de The Act of Killing, creo que Oppenheimer sabe filmar con inteligencia, pero también hizo algo mucho más importante que esto: relató desde una óptica bruta y rica, la de los mismos asesinos de guerra, un genocidio del que el resto del mundo (e incluso según se dice la opinión pública del país) no había reflexionado como era debido hasta ahora. La óptica cambia pero sólo para colocarse al otro lado de la cuestión: como muchos ya sabrán, en The Look of Silence seguiremos la vida del hermano de una de aquellas víctimas asesinadas. Si estallará en las caras de los implicados esa presencia insonora pero omnipresente del horror que nos dicen transmite este filme es lo que nos toca comprobar ahora.

we-come-as-friends-poster_webWe Come as Friends: Un director austriaco filma en tierras desérticas a un chico que, caminando hacia su puesto de trabajo, le cuenta en inglés al cámara que los cánticos que están escuchando son los que provienen de la mezquita árabe de la zona. ¿El territorio de filmación? Sudán. Hubert Sauper filma en el territorio soberano más joven del planeta a todos los actores de influencia (e incluso también a algunos autóctonos) mientras diatriban sobre el porvenir de esa que llaman la Nueva Texas. Según cuentan aquí en su crónica los de Cine Divergente, el director filma a los magnates chinos disfrutando en su monitor de escenas de películas de ciencia ficción futurista. ¿Qué otra cosa le pregunta Sauper a uno de ellos en el tráiler?: “¿de qué país venís?”. La explotación que viene de fuera.

Dragon Girls: ¿Viste este último videoclip de MIA? ¿Ese en el que nos ha vuelto a dar otro video con su hiperbólico e inconfundible estilo social (y en el que, por cierto, se revelaba el comeback de Surkin)? Pues bien, el metraje no es suyo. Es un montaje hecho a partir de imágenes del documental Dragon Girls (Drachenmädchen en el original), dirigido por Inigo Westmeier y que narra la historia protagonizada por tres niñas chinas de los más de 25.000 infantes que viven en la escuela de Kung Fu más grande del gigante asiático. Las poéticas escenas nos confrontan con ese mundo de sumisión a unas normas y a una estructura que los aliena hasta casi anular cualquier rasgo identitario propio de cada uno de esos niños-robots. La sinopsis cuenta que esta será una lucha de tres jóvenes por defender unas aspiraciones propias dentro del marco de una guerra de los individuos contra un sistema totalitario. Si las imágenes ya eran poderosas en esos 4 minutos de Generation, cómo lo serán en esa hora y media que dura este documental.

Blind: Otra película que no deberíais dejar escapar es Blind. El joven debutante, Eskil Vogt, colaborador habitual en los guiones de Joachim Trier (y que también se embarcó con él en su próxima película, Louder than Bombs, que vimos en Cannes y está aún por estrenar) utiliza esa misma semántica nórdica, calada de existencialismo y poesía trágico-mágica. Premio a mejor guión se llevó en Sundance y un premio más que merecido en una historia que, sin embrollos, se hunde en una narración exuberante para mayor calado y comprensión emocional de lo que le ocurre a sus varios protagonistas. Un viaje sensorial mediante distintas pieles ciegas que, la que escribe estas líneas, quiere repetir.

UnREALUnReal: en un verano en el que las series nos dan un disgusto tras otro (¿en serio hay gente que, después del primer episodio, no le ha retirado el saludo a True Detective 2?) este cínico y moralista mitad culebrón mitad meta y más de lo mismo que nos asienta a una distancia de seguridad suficiente desde la que poder ver telerrealidad sin sentirnos demasiado morbosos y, sobre todo, con un interés constante que muy posiblemente no lograrían otros shows, por muy “reales” (aquí el arte imitando a una vida que imita a… la vida) que fuesen. Eso sí, ha habido un traspiés que sienta muy mal precedente en el capítulo 7. Hemos logrado mantener el interés en esta primera temporada, pero avisamos que tiene muchas papeletas de convertirse en una obra de un solo truco que acabe por cansarnos. Sabremos más cuando anuncien la segunda.

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El Tiempo de lo Visual: sin saber cuál de las dos es el pretexto, Keith Moxey enfrenta el proceso de construcción del conocimiento relevante contra la rama de la Historia del Arte. El que cuentan que es uno de los teóricos de los Estudios Visuales más destacados en la actualidad define, analiza y reparte estopa sobre el panorama actual (culpando al trabajo realizado por sus compañeros de profesión, principalmente) de su rama de conocimiento en este volumen traducido y editado por Sans Soleil que engancha desde su primer capítulo. El prólogo del libro se pregunta: “¿Puede nuestra disciplina aceptar que las apropiaciones no occidentales de estilos occidentales no son un mero atraso?, ¿aceptaría que las historias subalternas no son repeticiones de las dominantes y que el ‘centro’ no es simplemente imitado cuando aparece en los ‘márgenes’?”, preguntas que, como iremos viendo, son sólo la punta del iceberg sobre qué podemos hacer nosotros para repensar el discurrir de nuestra mirada.

Ante la Imagen: Pregunta Formulada a los Fines de una Historia del Arte: porque ya que nos hemos puesto con Moxey… parece que uno de los autores con los que más conforme está el argentino es con Georges Didi-Huberman. Sin hacer de menos a los nuevos libros editados en España más recientes del filósofo, tal vez sea más conveniente empezar por la que está considerada su obra más importante, y escuchar así una teoría sobre los problemas de cimentación de aquel proyecto de especialidad académica, un diagnóstico a por qué es irrisorio, a un nivel práctico, el conocimiento que de ahí se ha generado y las respuestas, desfasadas o no, que ofreció Didi-Huberman a los desafíos que nos propone la posible reconstrucción de los Estudios Visuales.

el adversarioEl Adversario: es el momento. A veces hay que salir de la mentira que ha sido toda tu vida y para ello cada cual tiene su propio método. Los más, asumen la responsabilidad de sus actos mientras se marchan con un deje de justificación, otros saltan por la ventana incapaces de cerrar jamás ningún conflicto y los de más allá prefieren, simplemente, cargarse a todo el que tengan por delante, aunque sean estos los que se supone que son tus seres queridos. De hecho, tal vez con más razón por serlo. Esto es lo que le aconteció al pobre y real Jean Claude Romand, una vida que casi por un momento convirtió en ficción Emmanuel Carrere en el que dicen que es uno de los mejores best sellers de la historia. Un ejercicio de estudio de la personalidad de un mitómano y psicópata así como salido de las páginas de El Caso que, sencillamente, apetece.

Unflattening: ¿Qué es lo que pasa cuando un estudiante de Teoría del Cómic hace su tesis en formato cómic? Sería lo normal, ¿no? Obviamente no. La academia lleva demasiado tiempo estancada en el pensamiento escrito a pesar de que hay ciertos temas que se expresan (y discurren) mejor en otros medios, en concreto, en el del arte secuencial, el pensamiento visual. A formar parte del mismo estante en el que colocas Logicomix de Apostolos Doxiadis y Christos Papadimitriou y El discurso del Cómic de Luis Gasca y Román Gubern, Unflattening, de Nick Sousanisparece otro de esos productos interdisciplinares con los que sentiremos que volvemos a estudiar la lección, aunque sin sentirnos tan retrasados como si estuviésemos entrenando el cerebro con el Brain Training de turno. ¿Quieres más alicientes? Tienes 50 páginas que puedes ver ya mismo aquí.

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Very Casual: El sueño húmedo de muchos fans de Hora de Aventuras: uno de los responsables en crear historias de esta franquicia para el mundo del cómic se libera de las limitaciones que implican ir enfocado a un público infantil (infantil actual, deberíamos añadir) y le da rienda suelta a esas pesadillas que salen de los probables tumores que pueblan su cabeza. Ciervos canadienses que han salido del crematorio y tienen servilletas de papel que les salen del cuello cual penes (y con los que pelean los machos entre sí), mujeres gelatinosas que lamen sus cuerpos, jugadores de baloncesto que  imagina nuevas estrategias basado en el guionista deportivo “Spank Fantoro” (en verdad Frank Santoro) y cómo esto cambia todo el terreno de juego… Michael Deforge es otro de tantos autores underground preocupado por temas como la enfermedad, el contagio y la desazón, y recopila en Very Casual lo mejor de lo mejor de su prolífica obra de historias cortas. Psicodelia a lo MTV a partir del primer pasado de página.

Por cierto: ¿has leído White Cube de Brecht Vandenbroucke?

Ah, y no te olvides que sale Armikrog dentro de nada.

Osu!: Diez años del lanzamiento del Osu! Tatakae! Ouendan parece un momento perfecto para ponerme con uno de los juegos de ritmo más importantes de la historia y al que no había jugado hasta ahora. Seguro que conoces los casos, gente a la que, llegado un momento de la adultez, le da por entregarse al potingueo, por retomar las cartas Magic, coleccionar figuritas o bien ver todas las películas de Disney de la segunda edad de oro durante un par de semanas todos los años. A mí me ha dado por jugar al Osu! Hay que intentar no hacerle daño a nadie.

health_death_magic_artwork_732_732Death Magic: ha salido ya por fin lo nuevo de Health. Ponzoña feliz y vibrante, tal vez algo más mansa que en su anterior y redondo disco, pero que son cuarto y mitad de dark synth pop para esas noches revoltosas que necesitábamos. Les esperábamos desde 2009 y aquí están, con su ruido blanco, con su vómito cristalino, con sus vocales agudas y sus invitaciones a retomar el noise vital y la estética industrial como vía para canalizar esas pequeñas dosis purificadoras con la que le hacemos frente al siglo XXI. Stonefist es el himno, Courthip II la pequeña joya mid-tempo y el EDM el gran virus que parece haberse inmiscuido en su sonido, al que sus puntas afiladas (ayer Crystal Castles, hoy Marilyn Manson) parece que se le han erosionado un poco. Dicen los de Los Ángeles que el amor no es bastante. Muy cierto, pero habrá que conformarse.

Y ahora, un poco de música:

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